Derecho virtual Logo

Factor o Apoderado General: colaboradores del empresario mercantil

Apoderado General

¿Sabes qué hacen los empresarios cuando no pueden con todo? ¿te has preguntado quiénes son estos colaboradores del empresario y qué hacen? Cuando los empresarios ven crecer sus empresas necesitan recurrir a colaboradores, y sobre eso vamos a tratar en este artículo.

Por lo tanto, si estas estudiando Derecho Mercantil, es crucial comprender la función de estos colaboradores y cómo su labor contribuye al desarrollo y éxito de una empresa. En este artículo, exploraremos la figura del apoderado general, sus funciones y responsabilidades, y todo acompañado de ejemplos prácticos.

Y como valor añadido, si estas aquí por la necesidad de aprender esto por un examen, te dejo aquí el enlace a nuestro artículo sobre las 7 técnicas para estudiar Derecho si no tienes tiempo.

¿SE TE ATRAGANTA LA CARRERA DE DERECHO?

Prueba GRATIS los cursos que te permitirán aprobar 7 veces más rápido. PROBAR AHORA

La figura del apoderado general o factor: Análisis a fondo

Empecemos por lo básico, ¿qué es un apoderado general o factor? pues es alguien que tiene un papel clave en la administración y dirección de un establecimiento comercial en nombre y por cuenta del empresario, dado que tiene las facultades de gestionar y contratar y hasta representar al mismo empresario.

Imaginemos a Juan, propietario de una tienda de electrónicos, quien contrata a María como su factor para que se encargue de administrar y dirigir la tienda. María tiene la autoridad para realizar transacciones en nombre de Juan, como la compra de productos, la contratación de empleados y la negociación con proveedores.

Las Obligaciones del Apoderado General en el Derecho Mercantil

En el ámbito del Derecho Mercantil, el apoderado general, también conocido como factor, juega un papel fundamental en la administración y dirección de un establecimiento comercial en nombre y por cuenta del empresario. Veamos las principales obligaciones que recaen sobre este colaborador y cómo su actuación puede afectar al empresario mercantil.

Deberes de Cumplimiento Personal

El principal deber del apoderado general es desempeñar las funciones encomendadas por el empresario. La Ley de Sociedades de Capital establece que esta responsabilidad se extiende a la persona con facultades de más alta dirección de la sociedad, sin importar su denominación. Es decir, los factores que tengan atribuidas responsabilidades de dirección están obligados a cumplir personalmente con sus deberes.

Como ejemplo práctico, imaginemos que María es un factor en una empresa de tecnología “Tech100”. Su deber es asegurarse de que todos los departamentos de la empresa funcionen correctamente y cumplan con las metas establecidas. Es responsable de supervisar el área de producción, ventas y administración.

Representación del Empresario en Negociaciones

En las negociaciones y contrataciones con terceros, los apoderados generales tienen la obligación de expresar que actúan en nombre del empresario individual o sociedad mercantil que representan. Esto asegura que todas las partes involucradas tengan claro que el factor está actuando en representación del empresario y no en su propio nombre.

Por ejemplo, Juan es un factor en una agencia de viajes “TravelSur”. Cuando negocia un contrato con un proveedor de servicios turísticos, debe dejar en claro que está representando a la agencia y que el contrato se realiza en nombre de esta.

Prohibición de Concurrir al Principal

Por otro lado, el apoderado general tiene prohibido aprovechar oportunidades de negocio en beneficio propio que pertenezcan al giro y tráfico del establecimiento. Es decir, no puede realizar operaciones comerciales similares a las que constituyen la actividad principal del empresario, a menos que cuente con la autorización expresa para hacerlo. En caso de incumplir esta prohibición, el factor debe asumir las pérdidas y ceder los beneficios al empresario.

Como ejemplo, supongamos que Carlos es un apoderado general de en una empresa de joyería “TotalLuxury” que tiene la prohibición de iniciar un negocio de joyería por cuenta propia, ya que sería una competencia directa con el empresario que representa. Si lo hace sin autorización, deberá compensar al empresario por cualquier pérdida que se produzca.

¿Cómo inscribimos a nuestro apoderado general?

En el ámbito del Derecho Mercantil, el poder de representación es un aspecto fundamental que define el rol de los colaboradores del empresario. Veamos cómo este poder es esencial para el desempeño de sus funciones y cuáles son los requisitos para su validez.

Un poder general para el desempeño adecuado

El factor, como colaborador del empresario, necesita contar con un poder general que le permita llevar a cabo sus funciones de manera efectiva. Este poder se considera general cuando está concedido en términos amplios o cuando incluye una enumeración de facultades que, en conjunto, posibilitan la dirección y administración de la empresa o establecimiento.

Como ejemplo práctico, imaginemos que Luisa es una apoderada general de una empresa de moda “StyleFashion”. Su poder de representación general le permite tomar decisiones relacionadas con las compras, contratación de personal y negociación con proveedores en nombre de la empresa.

La importancia del Registro Mercantil

Si el empresario individual está inscrito en el Registro Mercantil, el poder de representación del factor debe inscribirse en el mismo para ser válido y oponible frente a terceros.

Por ejemplo, imaginémonos a Carlos, un empresario individual que dirige una cadena de restaurantes “ChickenLittle”, el cual ha inscrito el poder de representación de sus factores en el Registro Mercantil. Cuando Laura, un factor, firma contratos con proveedores, estos quedan protegidos y reconocidos legalmente.

Ya que hemos mencionado al empresario individual ¿qué ocurre cuando un empresario individual se monta su empresa? Pues si no lo tienes claro, aquí tienes nuestro artículo sobre las ventajas y desventajas de montar una sociedad unipersonal.

Poderes inscritos y no inscritos

La inscripción en el Registro Mercantil marca la diferencia entre poderes inscritos y no inscritos. Los poderes inscritos tienen plena validez frente a terceros de buena fe, mientras que los no inscritos pueden generar dificultades en su oponibilidad.

Imaginémonos el caso de Andrea, que es la apoderada de una empresa de tecnología “TecnoPhone”, pero el empresario no ha inscrito su poder en el Registro Mercantil. Cuando Andrea negocia con un proveedor, este puede desconocer el poder de representación y surgir conflictos legales.

Excepciones del Registro Mercantil: Acceso Telemático

Aunque en la mayoría de los casos se requiere una escritura pública para el acceso al Registro Mercantil, existen excepciones, como los apoderamientos privados electrónicos. Estos últimos permiten el acceso telemático al Registro y facilitan la validez de ciertos poderes.

Ejemplo práctico: Alejandro, dueño de la empresa “BoxeoSpartan S.L.” otorga un poder de representación en formato electrónico con firma electrónica reconocida. Esto agiliza el proceso y asegura la validez de su poder en el Registro Mercantil.

El ámbito del poder de representación

Ahora que hemos visto los aspectos a tener en cuenta para inscribir a nuestro apoderado general en el Registro Mercantil, tenemos que responder a las siguientes preguntas ¿cuál es el alcance de este poder y cómo afecta a las obligaciones del principal y del factor? Veamos algunos detalles y ejemplos prácticos para responder a estas cuestiones.

Extensión del poder de representación

El apoderado general o factor tiene la autoridad para representar al empresario en el ámbito del giro y tráfico del establecimiento. Esto significa que al realizar operaciones dentro de ese marco, el factor obliga al principal. Sin embargo, si el factor actúa fuera de ese ámbito, la obligación del empresario puede estar en duda.

Como ejemplo, imaginémonos a María, una apoderada general de una tienda de ropa de Shara. Cuando negocia contratos con proveedores de ropa y accesorios, está actuando dentro del giro y tráfico del establecimiento, y las obligaciones recaen en el empresario. Pero si María, sin autorización, decide negociar la compra de mobiliario para su hogar en nombre del empresario, esta acción estaría fuera del ámbito del poder de representación, y el empresario no estaría obligado.

Limitaciones al poder de representación

Es común que el empresario restrinja o suprima ciertas facultades del factor mediante limitaciones expresas. Estas limitaciones deben ser inscritas en el Registro Mercantil para ser oponibles a terceros de buena fe.

Para ilustrar esto, imaginémonos el caso de Juan, un apoderado general de Perchita S.L. El empresario ha decidido que Juan no tiene la facultad de celebrar contratos que comprometan a la empresa por más de un año. Si Juan firma un contrato de dos años con un proveedor, esta acción estaría fuera del ámbito de su poder de representación y no sería vinculante para el empresario.

Efectos de la representación

La actuación del factor en nombre del empresario puede tener efectos directos o indirectos, dependiendo de las circunstancias. Veamos qué implican estos efectos y cómo afectan a ambas partes.

Ejemplo práctico: Ana es una apoderada general en una empresa de servicios financieros “BolsaparaTodos S.A.”. Cuando negocia un contrato de préstamo con un cliente, el empresario queda directamente obligado por los términos del contrato. Sin embargo, si Ana decide actuar en nombre propio, sin revelar su carácter representativo, ella sería directamente responsable ante el cliente por cumplir con las obligaciones del contrato.

Los efectos directos e indirectos de la representación

Es importante comprender cómo se aplican los efectos directos e indirectos de la representación en el ámbito del Derecho mercantil. Esto puede tener implicaciones significativas en las responsabilidades del empresario y del factor. Examinemos las excepciones a la regla general y los escenarios en los que se aplican estos efectos.

Efectos directos de la representación

Cuando el factor actúa claramente en nombre del empresario y el tercero está consciente de la representación, los efectos son directos. En este caso, el empresario queda obligado por las acciones y contratos del factor.

Ejemplo práctico: Carlos es un apoderado general en una empresa de una agencia de marketing “NecesidadesparaTodos S.A.”. Cuando negocia y firma un contrato de importación con un proveedor extranjero, la empresa queda directamente obligada por los términos del contrato.

Efectos indirectos de la representación

En ciertas situaciones excepcionales, los efectos de la representación pueden ser indirectos. Esto ocurre cuando el tercero no tiene conocimiento de la representación o si el factor actúa en nombre propio sin revelar su carácter representativo.

Ejemplo práctico: Laura es una apoderada general en una empresa de distribución de alimentos”MercaExtremeña” . Si, por un error, Laura firma un contrato en su nombre sin aclarar que actúa en representación de la empresa, los efectos de esa acción recaerán directamente sobre ella y no sobre la empresa.

Excepciones a la regla general

Existen dos excepciones importantes en el Derecho mercantil en relación con la representación y sus efectos en terceros. Conozcamos estas excepciones y cómo pueden afectar la responsabilidad del factor y del empresario.

El factor notorio

El factor notorio es aquel cuya pertenencia a una empresa o sociedad es ampliamente conocida. En ciertos casos, aunque no haya mencionado explícitamente su carácter representativo, se considera que actúa en nombre del empresario, siempre que las operaciones estén dentro del giro y tráfico del establecimiento.

Ejemplo práctico: Marta es una apoderada general en una empresa de transporte de carga reconocida en el mercado. Cuando negocia contratos de transporte en nombre de la empresa, el tercero puede asumir que está actuando en representación de la misma, incluso si no lo menciona explícitamente.

Elección del tercer contratante

El tercer contratante tiene la opción de dirigir su acción legal contra el factor o contra el empresario, si puede demostrar que el contrato se realizó por cuenta del principal, a pesar de que el factor no lo haya indicado en el momento de la celebración.

Ejemplo práctico: Sergio es un apoderado general del bufete “JuiciosLowCost SLP”. Si, por error, Sergio no menciona que actúa en nombre de la empresa al celebrar un contrato con un cliente, pero el cliente puede probar que el contrato fue realizado por cuenta del empresario, este último será el responsable legal.

¿Sabes qué implican las siglas SLP? Pues hace referencia a una sociedad profesional, por lo que si no tienes claro este concepto, mira nuestro artículo para descubrir todo sobre la sociedad limitada profesional (SLP).

Conclusión

En resumen, conocer la figura del apoderado general y su función en el Derecho Mercantil es esencial para cualquier estudiante o profesional del área, dado que es una figura indispensable para el funcionamiento eficiente y legal de una empresa, y su correcto entendimiento es clave para el éxito empresarial y el cumplimiento de las normativas legales vigentes.

A través de este artículo, hemos proporcionado una visión clara y práctica sobre este tema, con el objetivo de brindar una comprensión profunda de cómo los colaboradores del empresario mercantil desempeñan un papel crucial en la vida práctica de las empresas.

¿SE TE ATRAGANTA LA CARRERA DE DERECHO?

Prueba GRATIS los cursos que te permitirán aprobar 7 veces más rápido. PROBAR AHORA

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 2

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Autor

  • José María Nuñez

    Estudiante del Máster de la Abogacía de Cáceres con una pasión por el Derecho Mercantil. Apasionado por hacer el derecho más accesible para todos

Mas consejos de derecho: