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Plan de Parentalidad: Planifica el Futuro de tus Hijos【Ejemplos】

Plan de Parentalidad

¿Se te ha complicado el estudio de Derecho de Familia? ¿Te suena a chino el plan de parentalidad? ¿Confundes el plan de parentalidad y el convenio regulador? Tranquilo, vamos a dar respuesta a estas interrogantes y vamos a explicarte detalladamente qué es el plan de parentalidad.

En este artículo veremos qué es el plan de parentalidad, qué finalidad o propósito tienen este documento, analizaremos la regulación de esta figura jurídica, así como el contenido de esta y su diferencia con el convenio regulador.

Por ejemplo, si Ana y Juan, una pareja que se encuentra en proceso de separación, pero que comparten la responsabilidad de criar a su hija Gabriela, deciden crear un plan de parentalidad para seguir siendo padres activos en la vida de su hija y deciden hacer x , sería un gran ejemplo de un plan de parentalidad

¡Acompáñame, vamos a descubrirlo juntos!

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Concepto de plan de parentalidad

Lo primero es lo primero, ¿qué es un plan de parentalidad?

Pues bien, según el Diccionario panhispánico del español jurídico, el plan de parentalidad (también conocido como plan contradictorio) es: “Acuerdo que celebran los progenitores relativo al cuidado del hijo, que puede contener lugar y tiempo en que el hijo permanece con cada progenitor; responsabilidades que cada uno asume; régimen de vacaciones, días festivos y otras fechas significativas para la familia; y régimen de relación y comunicación con el hijo cuando este reside con el otro progenitor.”

Este acuerdo plasmado en un documento tiene la intención de solucionar todas aquellas cuestiones que afectan al día a día de los menores y que tengan influencia al futuro de los menores (y las correspondientes futuras necesidades). Este plan de parentalidad va más allá de lo establecido en un convenio regulador; tratando los temas relacionados con aquellos compromisos de los progenitores en relación con la guarda y custodia, cuidado y educación, concretamente, cuestiones como la salud, las fechas especiales, las actividades extraescolares, etc.

Por ejemplo, Luis y Sofia deberán organizarse para participar y asistir a las reuniones escolares del pequeño Marcos, además de mantener al tanto al otro progenitor del progreso del menor.

Otro ejemplo de este hecho sería el siguiente: Samuel y Juana deben mantenerse en contacto y con una muy buena comunicación sobre el estado de salud del menor, especialmente, sabiendo que el pequeño Ricardo es diabético, lo que implica una mayor atención y una coordinación eficiente entre ambos progenitores.

Normalmente este documento suele ser un anexo al convenio regulador, sin tratarse de dos documentos diferenciados. (Tanto el convenio regulador como el plan de parentalidad guardan muchas similitudes, pero no son exactamente lo mismo como veremos más adelante).

Finalidad del plan de parentalidad

El plan de parentalidad es un documento de carácter facultativo, es decir, no es un documento obligatorio, aunque suele ser necesario realizarlo en la mayoría de los casos, ya que mediante este acuerdo se puede establecer un plan de crianza de carácter común y de entorno familiar para los hijos llevado a cabo por los progenitores. Por lo tanto, el propósito de este documento o acuerdo es establecer este plan común que asegure el correcto desenvolvimiento del día a día del menor, definiendo las responsabilidades y las cargas de los progenitores.

En la práctica, este documento tiene una gran importancia pues que trata de detallar y plasmar una serie de pautas que son comunes para el día a día de los hijos. De esta forma, al llegar a una serie de acuerdos entre ambos progenitores, se pueden prevenir y evitar conflictos que puedan darse en el futuro (estableciendo una claridad en la responsabilidad parental de cada uno y proporcionando una mayor estabilidad a los menores).

Por ejemplo, que Selena y Justo decidan divorciarse porque uno de ellos no ha sido fiel a su pareja (no vamos a juzgar esta conducta, aunque si vais a hacer eso, mejor no tengáis pareja o que le comuniquéis la situación en la que os encontráis). Este hecho no tiene por qué interferir en el correcto desarrollo de sus tareas y responsabilidades como progenitores de Ángel, es más, harán lo posible por llegar a acuerdos por el amor que le tienen a su pequeño (si nos encontramos ante adultos maduros que entienden que su relación es independiente de la vida de su hijo (aunque, obviamente, influya)).

Ellos deciden llegar a un acuerdo por su pequeño, a pesar de que luego en el divorcio “se tiren de los pelos”, aseguran el reparto de deberes, cargas y responsabilidades para que ángel pueda ir a inglés dos veces en semana, pueda ir a piano los viernes y pueda celebrar su cumpleaños en unas pistas de fútbol con los amigos de su clase.

Regulación del plan de parentalidad

El plan de parentalidad es una figura con una “reciente configuración”, introduciéndose por primera vez en el Código Civil catalán en el año 2010. Es precisamente en Cataluña en la única Comunidad Autónoma donde es obligatoria la presentación del plan de parentalidad en los procesos contenciosos de divorcio o de mutuo acuerdo (como podéis observar nuestro Derecho Civil es muy curioso en muchos aspectos).

Nuestro Código Civil, por su parte, no hace mención o referencia alguna a esta figura del plan de parentalidad. Aun así, suelen ser frecuentes los convenios reguladores y las resoluciones de carácter judicial relativas a los temas de guarda y custodia y educación, siempre resulta conveniente incluir esta figura jurídica, evitando así posibles conflictos que se sucedan tras el divorcio. Por tanto, la inclusión del plan de parentalidad es recomendable en el territorio de España, excepto en Cataluña, que es obligatorio.

¿Qué contiene el plan de parentalidad? Ejemplo Práctico

A través del plan de parentalidad, se permite la regulación de todos aquellos aspectos que conciernen a los hijos menores. En este documento deberá detallarse, de forma flexible, todos aquellas materias y aspectos que suelen tratarse de forma genérica en el convenio regulador.

Materias relacionadas con la guarda y la custodia, así como el ejercicio, de forma conjunta, la potestad de los progenitores, como ejemplo, la salud, la educación, la comunicación entre padres, etc.

Teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento, cabe destacar que existen una serie de apartados mínimos comunes a ambos y que vamos a explicártelos con un ejemplo práctico que te ilustrará sobre cada uno de ellos; este es el caso de Juan y María, padres de dos niños y pareja, por desgracia (o no), se encuentra en proceso de divorcio y tendrán que ajustar ciertos términos para llevarlo a cabo correctamente. Estos apartados mínimos comunes serían los siguientes:

  1. Explicar por qué se pide la custodia compartida y detallar las circunstancias que han impedido que esto ocurra antes. Juan y María, están solicitando la custodia compartida tras de su divorcio. Ambos tienen la intención de participar activamente en la crianza de sus hijos, pero hasta ahora, no han logrado establecer un acuerdo formal que satisfaga a ambos (lo cual es complicado de conseguir en un clima de divorcio). Juan trabajaba en turnos rotativos, lo que dificultaba la planificación de un horario estable. Sin embargo, ahora ha cambiado a un horario fijo, lo que facilita la coordinación para compartir la custodia de manera equitativa, pudiendo así llegar a un acuerdo entre ambos con horarios flexibles y equitativos.
  2. Describir los cambios en el trabajo que respaldan la solicitud. María, por su parte, ha cambiado de trabajo y ahora tiene un horario más flexible que le permite pasar más tiempo con sus hijos. Anteriormente la situación de María era muy distinta y esta trabajaba largas horas en una oficina hasta altas horas, lo que limitaba su disponibilidad en relación con sus pequeños. Ahora, con su nuevo empleo, tiene la capacidad de ajustar su horario y estar más presente en la vida diaria de sus hijos.
  3. Mostrar pruebas de que la casa donde vivirán los niños es apropiada. Esta pareja no mantiene una relación muy amistosa durante este tema del divorcio que digamos (suele ser algo bastante común, no es ninguna sorpresa), pero, aun así, ambos desean que sus hijos vivan en un entorno estable y seguro (Lo cual es muy maduro y responsable por su parte). María presenta una serie de pruebas que demuestran que su vivienda cumple con los estándares de seguridad y comodidad para los niños, incluyendo testimonios de vecinos, fotos del espacio, así como la cercanía a casa de sus amigos. Juan hace su intento, alegando que su vivienda se encuentra localizada cerca de su colegio y el lugar donde practica las artes marciales que tanto le gustan a su pequeño, Miguel.
  4. Explicar por qué los lugares importantes para los niños, como la familia, la escuela y amigos, están cerca unos de otros. Estos maravillosos padres (y no tan buenos esposos) debe discutir, entre otras cuestiones, sobre la proximidad entre sus hogares. Ambos han decidido vivir en barrios cercanos para facilitar la transición de los niños entre las casas de cada progenitor, permitiéndoles así el mantenimiento de sus lazos familiares, escolares y sociales sin interrupciones significativas. La bonita intención de vivir cerca, demuestra la madurez de ambos (ejemplo que podrían seguir muchas personas hoy en día).
  5. Proponer un plan claro para cómo se compartirá la custodia durante las vacaciones. Tanto María como Juan quieren establecer un plan de parentalidad que sea viable y sencillo para poder compartir la custodia durante las vacaciones entre ambos. María sugiere un calendario detallado, incluyendo ciertas fechas específicas para las vacaciones (teniendo en cuenta su calendario laboral), permitiendo a Juan quedarse con otras fechas pertinentes para él, así a ambos padres se les permite disfrutar de momentos significativos con los niños en momento de descanso y desconexión.
  6. Presentar a la familia y amigos que brindarán apoyo. María juega una muy buena carta y destaca la importancia del apoyo de su familia en la crianza de sus hijos, concretamente, de su madre, Esperanza, la cual prácticamente vive en casa de María (la baza de la abuela es infalible). En la solicitud, María incluye cartas escritas a mano por los familiares (sobre todo, la de su querida abuela Esperanza y sus hermanas (tías de los pequeños) que viven en el mismo barrio) dispuestos a brindar apoyo emocional y logístico, demostrando que existe una red de confianza para respaldarla en la labor de cuidar a su hijo con todo tipo de garantías.
  7. Explicar cómo la custodia compartida beneficiará a los niños.  Ambos padres argumentan que esta custodia compartida permitirá a los niños el mantenimiento de unas relaciones fuerte su estables con ambos progenitores, ya que ambos van a facilitar el encuentro con ambos progenitores, fomentando así una transición sencilla, un entorno de apoyo y una necesaria estabilidad emocional para los pequeños, Felipe y Miguel.

Diferencia entre el plan de parentalidad y el convenio regulador

Entre estas figuras jurídicas; el plan de parentalidad y el convenio regulador, se encargan cuestiones como marcar, aclarar y facilitar aspectos concretos de la relación que se establece entre ambos progenitores en relación con la custodia compartida de los hijos.

A pesar de esto, existen muchas diferencias entre estas figuras jurídicas, legalmente y en lo relativo al contenido:

  • La figura del convenio regulador tiene una regulación nacional (dispuesta en el artículo 90 del Código Civil), mientras que el plan de parentalidad encuentra su regulación únicamente en la legislación de Cataluña.
  • En una situación de separación o divorcio, se debe presentar de forma obligatoria los pactos que regularán los bienes e hijos comunes, entre distintos aspectos. La obligatoriedad del plan de parentalidad se ciñe sólo a Cataluña.
  • En el convenio regulador se presentarán las bases mínimas relacionadas con la guarda y custodia de los menores y, en el plan de parentalidad, se deberá profundizar en la manera en que ambos progenitores van a ejercer sus responsabilidades parentales centradas en todas aquellas actividades de carácter cotidiano de los hijos.

Conclusión

Antes de nada, me gustaría darte la enhorabuena por llegar hasta aquí. Hemos podido ver qué es un plan de parentalidad, qué finalidad o propósito tienen este documento, así como la regulación de esta figura jurídica y el contenido de esta, además de sus diferencias con el convenio regulador.

Resumiendo, el Plan de Parentalidad es un acuerdo entre progenitores sobre el cuidado de los hijos durante y después de una separación o divorcio. Va más allá del convenio regulador, abordando aspectos cotidianos y futuros, como responsabilidades, salud, actividades, etc.

No es obligatorio (a excepción de Cataluña), pero busca establecer un plan común para garantizar el bienestar de los hijos. Introducido en el Código Civil catalán en 2010, su inclusión es recomendada en España, excepto en Cataluña, donde es obligatoria.

¡Muchas gracias por todo, hasta pronto!

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Autor

  • Martin Olmo Perez

    Graduado en Derecho y estudiante del Máster en Derecho de la Ordenación del Territorio, el Urbanismo y el Medio Ambiente. Apasionado del Derecho Administrativo, busco compartir de manera amena e inspiradora conocimientos sobre diferentes cuestiones jurídicas.

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