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Cesión de créditos: definición, conceptos, ejemplos

cesion de creditos

¡Bienvenido/a! Si estás aquí, es probable que te hayas topado con la cesión de créditos en tus estudios y te resulte un tanto complejo entender cómo funciona y cuáles son sus implicaciones. No te preocupes, es normal sentirse abrumado/a al principio.

La cesión de créditos es una figura importante en el derecho español que merece nuestra atención. Se suele dar cuando te explican obligaciones y contratos. En este artículo, exploraremos en detalle qué es la cesión de créditos, cómo se lleva a cabo y cuáles son sus requisitos legales. Además, te proporcionaremos ejemplos prácticos para que puedas comprender mejor este proceso.

Para ayudarte a comprender mejor cómo se aplica la cesión de créditos en la práctica, vamos a presentarte ejemplos realistas de situaciones en las que este mecanismo es utilizado en España. Exploraremos casos como la cesión de créditos en contratos de compraventa, donde el deudor realiza el pago al cedente, así como la cesión de créditos litigiosos y otros escenarios relevantes.

Antes de sumergirnos en los detalles, es importante entender que la cesión de créditos se refiere a la transferencia de los derechos de crédito de una persona, llamada cedente, a otra persona, denominada cesionario. Esta figura tiene aplicaciones en diversos escenarios, como contratos de compraventa o préstamos, y desempeña un papel fundamental en el ámbito jurídico y financiero.

En el marco legal español, la cesión de créditos está regulada por el Código Civil. Es crucial conocer los requisitos esenciales que deben cumplirse para que una cesión de créditos sea válida y efectiva. Estos requisitos se relacionan con aspectos como la capacidad de las partes, la existencia de un título válido y la notificación al deudor cedido, entre otros.

Ahora bien, es importante diferenciar la cesión de créditos de la subrogación, ya que aunque ambas implican la transferencia de derechos, tienen características distintas y aplicaciones específicas en el ámbito legal. Por ello le dedicaremos un apartado.

Ahora bien, ¿cuáles son los beneficios y riesgos asociados a la cesión de créditos? Descubriremos las ventajas que implica ceder un crédito a otra persona, como la posibilidad de obtener liquidez inmediata o transferir riesgos financieros. Sin embargo, también es importante considerar los posibles riesgos y limitaciones que pueden surgir en este proceso.

En resumen, la cesión de créditos es una figura legal de gran relevancia en el ámbito financiero y jurídico. Conocer su funcionamiento, requisitos y aplicaciones prácticas puede brindarte una comprensión sólida de este tema.

Para los estudiantes de derecho, resulta esencial comprender los fundamentos de la cesión de créditos, ya que forma parte del entramado legal que regula las relaciones económicas y financieras.

A lo largo de este artículo, te invitamos a adentrarte en el mundo de la cesión de créditos de manera clara y accesible. Utilizaremos ejemplos concretos para que puedas visualizar su aplicación en situaciones reales. ¡Acompáñanos en este viaje de aprendizaje y descubre cuales son los aspectos fundamentales de la cesión de créditos en España!

¿Qué es la cesión de créditos? Y cuáles son sus requisitos

Como siempre vamos a comenzar con una definición ¿Qué es? La cesión de crédito es el acto jurídico mediante el cual un acreedor (llamado cedente) transfiere sus derechos sobre un crédito a otra persona (llamada cesionario), quien se convierte en el nuevo acreedor.

En este proceso, la relación entre el cedente y el deudor no se extingue, pero el deudor pasa a deberle al cesionario en lugar del cedente. La cesión de créditos está regulada en los artículos 1526 y siguientes del Código Civil y se considera un negocio jurídico independiente, que puede tener diferentes formas contractuales, como la compraventa, permuta o donación, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos legales.

  • Por ejemplo, imagina que tienes un crédito en contra de tu amigo Juan pero decides cedérselo a tu amiga María a cambio de un dinero, pues eso es una cesión de creditos.

El Tribunal Supremo ha establecido que la cesión de crédito implica un cambio de acreedor, donde el nuevo acreedor adquiere los mismos derechos que el anterior.

Aunque el Código Civil no proporciona una definición específica de este negocio jurídico, lo regula dentro del capítulo de “la transmisión de créditos y otros derechos incorporales” en el contrato de compraventa. Sin embargo, tanto la doctrina como la jurisprudencia han reconocido la naturaleza autónoma de la cesión, que puede estar vinculada a otros tipos de contratos, siempre y cuando las partes tengan la intención común de transferir el crédito y no necesariamente la intención de comprar y vender. En resumen, la cesión permite la entrada de un nuevo acreedor en una relación jurídica existente sin extinguirla.

La cesión de créditos requiere, como cualquier contrato, la existencia de una causa, lo cual permite que se pueda adecuar a diferentes formas contractuales sin perder su naturaleza como un negocio jurídico de disposición.

Según el artículo 1112 del Código Civil, todos los derechos adquiridos en virtud de una obligación son transmisibles, salvo que se establezca lo contrario. Por lo tanto, la transmisión del crédito no está limitada, excepto por pacto o por la propia intransmisibilidad del derecho, como en el caso de los derechos personalísimos.

Es importante destacar que la cesión de créditos puede tener un origen legal o incluso ser impuesta judicialmente, como en el caso de la adjudicación en subasta del crédito. Para que la cesión sea válida, es necesario el consentimiento de las partes involucradas, es decir, el antiguo acreedor y el nuevo acreedor, no siendo necesario el consentimiento del deudor ni su conocimiento, tal como señala el código civil.

El deudor cedido puede realizar el pago al antiguo acreedor sin tener conocimiento de la cesión, quedando liberado de la obligación. Sin embargo, una vez que tenga conocimiento de la cesión, deberá pagar al nuevo acreedor para quedar liberado.

Pero para entender los efectos frente a terceros es necesario que te fijes en la fecha en que ésta se produce (artículo 1526 CC), para el deudor simplemente se establece que si paga al acreedor antes de tener conocimiento de la cesión quedará liberado (artículo 1527 del Código Civil). En resumen, el deudor cedido no ha de consentir el negocio de cesión para que pueda llevarse a cabo.

En contra del deudor solo ha de probarse, por el que reclama el pago, que se efectuó y no hay ninguna norma que exija como requisito constitutivo de la cesión una forma concreta, ni se limita la forma de preparar. La fecha en que se hizo la cesión es para el deudor indiferente, sea cual fuere estará obligado frente a quien ostente legalmente la titularidad del crédito.

Esto es así porque para el deudor cedido no le causa en un inicio ningún perjuicio la cesión tal como requiere el artículo 1526 CC para su aplicación en este sentido cabe destacar la STS (Sala Primera, de lo Civil), Nº sent. 874/2001, de 1 Octubre 2001 Nº rec. 1938/1996).

Cabe destacar creando máquinas puesta en verdad no es más que una especialidad del artículo 1158 de nuestro Código Civil. Según dicho artículo cualquier persona tenga o no en el interés de la obligación puede hacer el pago lo conozca o no el deudor pues al deudor le importa poco quien asuma la posición acreedora de su obligación cosa que no cura al revés si esa quedó pues ahí sí que se le puede afectar el cambio de la persona del deudor.

Puedes o en el enlace cesión de crédito no se exige el conocimiento del deudor pero en cambio, sí lo que se cambia es el deudor se necesitará el conocimiento del acreedor.

Pero volviendo al contrato de cesión nuestro alto tribunal ha declarado en la Sentencia del 19 de febrero de 1993 lo siguiente:

“el contrato de cesión de crédito, como tal negocio bilateral vincula principalmente a los sujetos cedente y cesionario de tal manera que el deudor cedido como no es parte en el negocio de cesión no tiene que manifestar ningún consentimiento al mismo.

De aquí se deduce que el efecto reflejo o la repercusión que el referido negocio produce sobre el deudor se refiere, exclusivamente, a la observancia de determinadas reglas que inciden sobre las consecuencias jurídicas del pago que efectúa el deudor.

Si conforme a lo dispuesto en el Código Civil, el deudor que no tiene conocimiento de la cesión, satisface la prestación al primitivo acreedor cedente, queda libre de su obligación y nada puede reclamar el acreedor cesionario (artículo 1257 CC); si, por el contrario, el cedido tiene conocimiento de la cesión, sólo libera la obligación si paga al cesionario “

Por último, en este apartado, cabe recordar que aunque no se exige forma de manera general si que hay un caso en el que si que es la cesión del Crédito hipotecario. Según el 149 de la LH en este caso si que es necesario tanto la escritura pública como el conocimiento del deudor,

En resumen, la cesión de créditos es el acto mediante el cual un acreedor transfiere sus derechos sobre un crédito a otra persona. Esta transferencia está regulada en el Código Civil y se considera un negocio jurídico autónomo. La cesión puede adoptar diferentes formas.

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¿Cuáles son sus efectos?

Ahora que sabes, que es la cesión y sus requisitos te puedes estar preguntando cuales son sus efectos, pues eso justo es lo que vamos a contestarte ahora mismo.

La cesión de crédito, como todo negocio jurídico, tiene efectos entre las partes que lo suscriben, estableciendo obligaciones y derechos que deben ser cumplidos de manera precisa.

Según el artículo 1091 del Código Civil, estas obligaciones adquieren “fuerza de Ley” desde el momento en que se perfecciona el contrato de cesión. Por lo tanto, el cesionario se compromete principalmente a cumplir con lo acordado como contraprestación a la cesión del crédito, que puede implicar saldar una deuda del cedente o pagar el precio si la transmisión se realiza por medio de una compraventa.

En algunas ocasiones, el cesionario puede no adquirir ninguna obligación, como cuando la cesión se realiza por mera liberalidad del cedente, en caso de donación, donde solo debe aceptarla.

La principal obligación del cedente, como acreedor original, es transmitir el crédito junto con todos sus derechos accesorios, como garantías, hipotecas, prendas o privilegios, de acuerdo con el artículo 1528 del Código Civil.

Si te fijas en el principio general establecido en el artículo 1097 del Código Civil, la transmisión de un derecho comprende la transferencia de todos sus elementos accesorios, incluso si no se mencionan específicamente. Por lo tanto, la cesión no solo abarca el crédito en sí, sino también todos los derechos, garantías, acciones y medios con los que cuente el acreedor para hacer valer o defender su derecho.

La enumeración establecida en el artículo 1528 del Código Civil se considera ejemplificativa, lo que significa que puede ampliarse a otros casos no contemplados o incluso excluirse si se establece de manera expresa en el acuerdo entre el cedente y el cesionario. En este último caso, el cesionario no podrá ejercer, por ejemplo, una hipoteca.

Por ejemplo, imagina que decides ceder un crédito que tiene una fianza pues la fianza también se trasmitirá.

Dado que la cesión se considera una forma especial de compraventa debido a la naturaleza del objeto (un crédito), el cedente tiene la misma obligación de garantizar la posesión pacífica del comprador que cualquier vendedor. El artículo 1529 del Código Civil establece que el cedente de buena fe será responsable de la existencia y legitimidad del crédito en el momento de la venta, a menos que se haya vendido como dudoso.

Si el comprador tiene conocimiento de esta circunstancia, no podrá posteriormente reclamar nada al cedente

Por ejemplo, si yo vendo un crédito como dudoso y resulta que no es mío no me pasará nada y no podrá reclamar en contra mía

Además, de manera general, si el vendedor es de buena fe, no tiene la obligación de garantizar la solvencia del deudor, a menos que se haya pactado expresamente lo contrario o que la insolvencia del nuevo deudor sea anterior a la cesión y de conocimiento público.

En estos casos, el vendedor será responsable del precio recibido y de los gastos establecidos en el artículo 1518.1 del Código Civil en caso de evicción en la compraventa, que incluye los gastos del contrato y cualquier otro pago legítimo.

Si el cedente actúa de mala fe, deberá cubrir todos los gastos, incluido el precio, además de los daños y perjuicios causados al cesionario.

En cuanto a la responsabilidad temporal del cedente, el artículo 1530 del Código Civil establece que, en ausencia de un plazo específico estipulado, la responsabilidad del cedente por la solvencia del deudor se limita a un año a partir de la cesión si el crédito ya es exigible, o a partir del vencimiento si aún no lo es.

Sin embargo, si el crédito es una renta perpetua, la responsabilidad del cedente se extiende hasta diez años a partir de la fecha de la cesión.

Además de los efectos entre las partes, la cesión de crédito puede tener consecuencias frente a terceros. Para evitar perjuicios a terceros derivados de su desconocimiento de la nueva situación jurídica creada por la cesión, se establece que la cesión no será oponible a terceros hasta que su fecha sea considerada cierta de acuerdo con los artículos 1218 y 1227 del Código Civil (artículo 1526 del Código Civil).

¿Qué quiere decir eso? Esto significa que, si la cesión se ha documentado en escritura pública, su fecha se considerará cierta desde ese momento. En el caso de una cesión por documento privado, su fecha se considerará cierta desde su constancia en el registro público o su entrega a un funcionario público.

Si la cesión involucra un inmueble, la fecha cierta será la de su inscripción en el Registro de la Propiedad, al igual que en el caso de un crédito hipotecario.

En resumen, la cesión de crédito produce efectos entre las partes que suscriben el contrato, estableciendo obligaciones y derechos específicos para el cesionario y el cedente. Además, puede tener consecuencias frente a terceros, aunque su oponibilidad depende de la forma en que se documente y registre la cesión.

Estas disposiciones se encuentran establecidas en el Código Civil y sus artículos correspondientes, los cuales regulan y brindan seguridad jurídica a este tipo de transacciones.

Diferencias con la subrogación

Es importante comprender las diferencias entre la cesión de crédito y la subrogación, ya que, aunque ambas implican el cambio de acreedor en una relación de obligación, existen características distintivas que las separan.

La subrogación implica una novación subjetiva de la obligación, lo que significa que se produce un cambio en el acreedor de la relación primitiva, lo que lleva a la extinción de dicha obligación y al surgimiento de una nueva obligación idéntica, con la única diferencia de la persona del acreedor.

La principal diferencia entre la cesión de crédito y la subrogación radica en el efecto que tienen sobre la obligación primitiva.

Si te encuentras ante una cesión de crédito, la obligación original permanece vigente y efectiva, mientras que, en la subrogación, el tercero que asume los derechos del acreedor anterior provoca la extinción de la obligación primitiva, aunque sea reemplazada por una obligación idéntica.

La subrogación se lleva a cabo mediante el acuerdo de voluntades entre el antiguo acreedor, el nuevo acreedor y el deudor. Es importante destacar que el deudor puede realizar la subrogación incluso sin el consentimiento del acreedor cuando haya tomado prestado dinero mediante una escritura pública con el propósito expreso de pagar la deuda y haya indicado la procedencia de los fondos en la carta de pago (artículo 1211 del Código Civil).

Un ejemplo típico de esta facultad es la subrogación de un crédito hipotecario, regulada por la Ley 2/1994, de 30 de marzo, sobre subrogación y modificación de préstamos hipotecarios, que permite a los deudores cambiar libremente a otra entidad acreedora, siempre y cuando se respeten las comisiones por cancelación anticipada.

Además, la novación subjetiva o pago por subrogación implica la extinción tanto del crédito como de los derechos accesorios, a diferencia de la cesión donde, de manera general, los derechos accesorios también se transfieren al cesionario.

Por otro lado, en contraste con la cesión, donde el cedente es responsable ante el cesionario de la existencia del crédito, en la subrogación el nuevo acreedor se subroga en el crédito tal como existe y en las condiciones en que está vigente, sin que el antiguo acreedor esté obligado a garantizar la posesión pacífica en caso de evicción.

En conclusión, la cesión de crédito y la subrogación son conceptos distintos en el ámbito de las relaciones de obligación. La cesión mantiene la obligación primitiva vigente, mientras que la subrogación implica la extinción de dicha obligación y el surgimiento de una nueva.

Es esencial comprender estas diferencias para aplicar adecuadamente las normas y garantizar los derechos y obligaciones de las partes involucradas.

Pero, tienes que saber que hay cesiones especiales si quieres saber cuales son sigue leyendo.

Cesiones especiales

Ahora que ya sabes todo lo básico te vamos a enseñar los casos especiales para que no te puedan pillar en clase.

La cesión de derechos hereditarios

Implica la venta abstracta de una herencia sin especificar los elementos que la componen (artículo 1531 del Código Civil).

En este caso, el cedente debe garantizar su calidad de heredero y, en caso contrario, reembolsar el precio recibido. Además, se establece un régimen específico en caso de que el cedente haya disfrutado de frutos o haya obtenido algún bien de la herencia que ha vendido (artículo 1533 CC).

El cesionario, por su parte, asume la obligación expresa de pagar al cedente todas las deudas, cargas y créditos que este último haya pagado relacionados con la herencia, a menos que se acuerde lo contrario (artículo 1534 del Código Civil).

La cesión de la totalidad de ciertos derechos, rentas o productos

En la cual el cedente es responsable de la legitimidad del conjunto en general (artículo 1532 del Código Civil).

No está obligado a garantizar cada una de las partes que componen el todo, salvo en casos de evicción del conjunto o de la mayoría de sus partes.

La cesión de créditos litigiosos

Es decir, aquellos que se encuentran en disputa en un proceso judicial. Un crédito se considera litigioso desde el momento en que se responde a la demanda relacionada con él (artículo 1535 CC).

En este caso, se reconoce al deudor el derecho de extinguir el crédito reembolsando al cesionario el precio pagado, los costos ocasionados y los intereses desde el día del pago.

El deudor debe ejercer este derecho dentro de los nueve días posteriores a la reclamación del pago por parte del cesionario, salvo en el caso de cesión a un heredero o copropietario del crédito, a un acreedor en pago de su deuda, o al poseedor de una propiedad sujeta al crédito litigioso que se ceda (artículo 1536 del Código Civil).

Ley 3/2009

Por último, la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, regula en su artículo 81 la “cesión global de activo y pasivo”.

Esta ley permite que una sociedad transmita la totalidad de su patrimonio a otra u otras sociedades mediante sucesión universal, a cambio de una contraprestación que no puede consistir en acciones, participaciones o cuotas del cesionario.

En este tipo de negocios, la protección de los socios se logra a través de la información proporcionada en el proyecto de cesión global y de la sujeción del acuerdo a ciertos requisitos establecidos para la adopción de acuerdos de fusión.

Además, se protege a los acreedores mediante el derecho de oposición y la responsabilidad solidaria del cesionario o cesionarios, hasta el límite del activo neto asignado a cada uno de ellos en la cesión. Pero esto es un tema de derecho mercantil no civil

Ejemplos de cesión de créditos

A través de ejemplos prácticos, vamos a presentarte diferentes situaciones en las que se aplica la cesión de créditos en España. Estos casos te ayudarán a comprender cómo se lleva a cabo este proceso. ¡Veamos!


a) Cesión de créditos en contratos de compraventa aplazada donde el deudor paga al cedente:

Imagina que Juan es el propietario de un negocio de electrónica y necesita adquirir nueva mercancía para surtir su tienda. Por otro lado, Pedro es un mayorista de productos electrónicos que necesita liquidez de forma inmediata.

Ambos deciden celebrar un contrato de compraventa aplazada, en el que Juan adquiere los productos de Pedro a crédito y se compromete a pagar en un plazo de tres meses.

Sin embargo, Pedro necesita el dinero antes de ese plazo debido a una inversión urgente que debe realizar. Por lo tanto, decide ceder su crédito a Pablo, un inversor interesado en adquirir derechos de crédito.

Pedro y Pablo acuerdan los términos de la cesión y Pablo paga a Pedro una suma acordada por adelantado. A partir de ese momento, Juan deberá realizar los pagos correspondientes a Pablo en lugar de hacerlo a Pedro.

Pero no informan a Juan de este cambio y este terminan pagando a Pedro, como no le han informado, aunque la cesión es valida el pago también lo es. Pues no se necesita su conocimiento para que la cesión se haga, pero si paga sin saberlo si queda liberado.


b) Cesión de créditos en un contrato de compraventa donde se le informa al deudor del cambio:

Supongamos que Marta, una diseñadora de interiores, adquiere mobiliario para un proyecto específico de parte de una tienda de muebles llamada Muebles Modernos. El contrato de compraventa establece que Marta pagará el importe total en un plazo de dos meses.

Sin embargo, Muebles Modernos ha decidido ceder su crédito a Cristina, otra empresa de mobiliario.

Muebles Modernos informa a Marta sobre la cesión de créditos y le proporciona los detalles de la nueva cuenta bancaria donde deberá realizar los pagos. Marta continúa pagando a tiempo, pero ahora realiza los pagos a Cristina, quien se convierte en el nuevo acreedor.

En este caso, la cesión de créditos se realiza de forma transparente, informando al deudor sobre el cambio y proporcionando los nuevos datos de pago.


c) Cesión de créditos litigiosos:

Imaginemos que tenemos a Julia que es dueña de un crédito en contra de Daniel, pero este niega la existencia de tal crédito alegando que nunca hubo un contrato valido.

Ante esa duda se inicia un juicio para declarar si hubo o no contrato, pero durante el mismo Julia decide ceder el crédito a Marcos. A su vez Daniel ejerce la acción del 1535 para extinguir el crédito

En resumen, estos ejemplos muestran cómo la cesión de créditos se aplica en situaciones reales, brindando oportunidades de liquidez anticipada, facilitando la transferencia de derechos de crédito y permitiendo a las partes involucradas adaptarse a diferentes necesidades financieras y comerciales.

Conclusiones

En este artículo, hemos explorado los aspectos clave de la cesión de créditos y su importancia en el sistema legal español. A continuación, recapitularemos los puntos destacados y resaltaremos la relevancia de este tema para los estudiantes de derecho.

La cesión de créditos es un mecanismo mediante el cual un acreedor transfiere sus derechos de crédito a otra persona, denominada cesionario. Esta figura legal se encuentra regulada en el Código Civil español y tiene como base fundamental el principio de autonomía de la voluntad de las partes involucradas.

Hemos aprendido que la cesión de créditos presenta varias características fundamentales. En primer lugar, es un negocio jurídico consensual, lo que significa que requiere del acuerdo de voluntades entre el cedente y el cesionario. Además, la cesión puede ser total o parcial, y puede realizarse tanto a título gratuito como oneroso.

Es importante destacar que la cesión de créditos tiene una relevancia significativa en el ámbito comercial y financiero. Permite a los acreedores obtener liquidez de forma anticipada, facilitando la gestión de sus flujos de efectivo y mejorando su capacidad para invertir en nuevos proyectos.

Por otro lado, brinda la posibilidad de diversificar las inversiones y los riesgos para los cesionarios, quienes adquieren derechos de crédito atractivos y con potencial de rentabilidad.

Para los estudiantes de derecho, comprender la cesión de créditos es fundamental, ya que es una figura recurrente en la práctica jurídica.

Conocer sus fundamentos legales, requisitos formales y efectos es esencial para asesorar adecuadamente a vuestros fututos clientes, tanto en transacciones comerciales como en procesos de recuperación de deudas.

En conclusión, la cesión de créditos es una figura relevante en el sistema legal español. A través de su estudio, hemos comprendido su importancia en el ámbito comercial y financiero, así como su papel fundamental en la práctica jurídica. Esperamos que este contenido haya sido útil para ampliar tus conocimientos sobre este tema y te invite a profundizar en su estudio y aplicación en el futuro.

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Autor

  • Daniel Garcia

    Jurista apasionado del Derecho Público y la Filosofía del Derecho, mi objetivo aquí es acercarte el derecho de forma sencilla y cotidiana

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